¡Amitābha! ¡Yo, Ayu, junto las palmas y saludo con respeto al magistrado del inframundo!
«Magistrado, hoy quisiera preguntarle sobre el tabaco. En muchas ciudades hay publicidad de tabaco. En algunas ciudades algo más prósperas la situación es un poco mejor: los anuncios indican que el tabaco contiene nicotina y que fumar perjudica la salud, o se prohíbe fumar en los lugares públicos. En cambio, en algunas ciudades menos desarrolladas hay ceniceros en los restaurantes, los hoteles y sobre las mesas, y se ve gente fumando por todas partes. Según las leyes del inframundo, ¿fumar constituye alguna falta y conlleva algún castigo?».
El magistrado del inframundo dijo: «Fumar ocasiona demasiados perjuicios: cien males y ni un solo beneficio. Para mencionarlos brevemente, además de dañar directamente la propia salud, reducir las bendiciones y la duración de la vida, disipar los recursos y las riquezas, provocar rechazo en los demás, producir mal olor en la boca, apagar la luz del cuerpo, causar con frecuencia enfermedades ocultas y debilitar la energía recta48, también contamina directamente el entorno y perjudica la salud ajena. Si quien fuma estudia y practica el Dharma del Buda, los protectores del Dharma se alejan de él y no podrá renacer en la Tierra Pura.
»Según las leyes del inframundo, fumar sí conlleva ciertos castigos. Las personas del mundo de los vivos que fuman reducen sus propias bendiciones. Esta merma se divide en dos clases. La primera es el deterioro de las diversas funciones de todos los órganos internos de su cuerpo de carne y hueso en esta vida. Por ejemplo, los órganos más importantes, como los pulmones, el hígado, el cerebro, los ojos, la nariz, los bronquios y las arterias grandes y pequeñas de todo el cuerpo, entre otros, se deterioran rápidamente por fumar; incluso pueden aparecer diversas enfermedades crónicas de los órganos internos. En estas enfermedades causadas por fumar, basta con dejar el tabaco para que vayan mejorando. Las bendiciones y los años de vida perdidos anteriormente por fumar también pueden recuperarse mediante el arrepentimiento, la acumulación de bendiciones y la exhortación a otros para que dejen de fumar, entre otras acciones.
»La segunda es la merma de la luminosidad espiritual innata de cada persona. Esta merma tiene un alcance más amplio. A fin de cuentas, las personas necesitan elevar continuamente su propia luminosidad innata. Si esta se reduce, la vida de cualquier persona avanzará sin duda hacia la oscuridad, es decir, hacia el sufrimiento. Nadie desea sufrir; todos los seres sintientes desean ser felices. Quienes fuman tendrán mala salud y vivirán menos que quienes no fuman. Fumar en la adolescencia, tanto entre muchachos como entre muchachas, causa infertilidad; en especial, entre las muchachas provoca irregularidades menstruales. Cuando llega la menstruación, aparecen diversos dolores abdominales, dolores lumbares y de espalda, dolores de cabeza, mal humor, escalofríos, sensación de calor, fiebre y otros síntomas. Muchas personas del mundo de los vivos creen que esto es normal, pero en realidad todo se debe al tabaco. Si abandonan el veneno del tabaco, su menstruación mejorará sin duda en cierta medida.
»Por supuesto, hay algunos casos que no tienen relación alguna con fumar. La menstruación de las mujeres también está relacionada con el karma de sus vidas anteriores. Algunas tienen una menstruación bastante particular: nunca fuman y, sin embargo, la menstruación es precisamente su período de sufrimiento extremo. Padecen dolores menstruales intensos para los que ni las consultas médicas ni los medicamentos surten efecto alguno; solo pueden esperar a que ese doloroso período mensual pase por sí solo. Esto es ir desgastando dolorosamente los obstáculos kármicos. Hay otro tipo de mujeres que permanecen menstruando durante meses y años, viviendo siempre entre las dificultades y molestias propias de la menstruación. La sangre sigue fluyendo lentamente sin cesar, nunca logran mejorar y tampoco sirve acudir al médico.
»En estos dos tipos de mujeres, los trastornos menstruales de esta vida son consecuencia de la retribución residual de un karma de matar y de una conducta sexual indebida demasiado graves en vidas anteriores. Estas mujeres necesitan decidirse a arrepentirse del karma de sus vidas pasadas y ajustar su actitud interior para extinguir ese karma anterior. Ante todo, deben llevar una alimentación vegetariana, recitar el nombre del Buda, hacer el bien y acumular virtud; junto con una alimentación nutritiva y adecuada para su cuerpo, esto puede permitirles restablecerse poco a poco al cabo de un tiempo. Las mujeres con estos trastornos deben, en primer lugar, proponerse eliminar el mal karma de sus vidas pasadas. Al poder del arrepentimiento diario por el mal karma que ellas mismas crearon en el pasado se suman el gran poder de bendición de recitar cada día el nombre del Buda y el poder del mérito de hacer el bien y acumular virtud. Así, el poder del arrepentimiento, el poder del Buda y el poder del mérito se unen en uno. Si perseveran cada día en lo que acabo de explicar, estas tres fuerzas permitirán sin duda eliminar poco a poco los obstáculos kármicos y recuperar la normalidad.
»En cuanto al tiempo necesario para recuperar la normalidad, variará un poco de una persona a otra. Como el karma pasado de cada persona es distinto, también habrá diferencias en el tiempo durante el cual deba soportar la retribución cuando esta se manifieste. El karma siempre necesita cierto tiempo para que los seres experimenten los distintos sufrimientos del cuerpo; solo entonces puede ir desgastándose poco a poco.
»Muchas personas del mundo de los vivos no pueden ver las diversas transgresiones de los preceptos que cometieron en sus vidas pasadas. Solo ven las circunstancias adversas y las retribuciones de su vida actual, y de ahí nacen numerosas insatisfacciones y quejas contra las personas y los asuntos que las rodean. En la mayoría de los casos, esto se debe a que no comprenden a fondo la causa y el efecto a lo largo de las tres vidas, por lo que surgen en ellas diversos malentendidos y opiniones erróneas. Así también empiezan los malentendidos entre las personas.
»Cuando encuentren en su vida toda clase de contrariedades, examinen primero su corazón y pregúntense por qué a los demás les va todo con normalidad y solo ustedes se enfrentan a tales contrariedades. Son sus propios obstáculos kármicos los que se manifiestan. Primero deben arrepentirse de su propio karma y corregir sus diversas conductas cotidianas; todo debe hacerse conforme a los principios y al Dharma. Aunque sus capacidades sean insuficientes, si se esfuerzan al máximo por hacerlo bien, desde el punto de vista de la causa y el efecto seguirá siendo algo completo y sin defecto. Los principios de causa y efecto de las leyes del inframundo son siempre justos y rigurosos.