Dentro de casa carezco de dignidad;
fuera de ella será igual.
Las malas causas producen mal karma,
y por ello entro en las vías de existencia funestas.
En vidas futuras sufriré dolor,
sin saber dónde habitaré.
Todos los devas oirán
mis llantos y sollozos.
No habrá quien me salve ni me proteja;
inevitablemente entraré en el infierno».