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5.6 Las vidas que no llegaron a nacer
La continuidad de la vida se aplica también a quienes no llegaron a nacer. Los pasajes sobre *yingling*, espíritus infantiles, describen su situación y la relación que mantienen con sus padres. Para entenderlos hay que empezar por distinguir lo sucedido: una interrupción deliberada y una pérdida no intencional no expresan la misma decisión.
La obra menciona muerte fetal, embarazo molar y otras circunstancias en que el nacimiento no llega a producirse. Sitúa a los espíritus de pérdidas no deliberadas en Xuewu Cheng, la Ciudad de la Sangre; describe además Wangsi Kucheng, la Ciudad del Llanto de las Muertes Injustas, con dolor, abandono y vínculos de resentimiento. El carácter «sangre» del primer nombre no lo convierte en un castigo para la menstruación o para el parto.
En una respuesta, el magistrado excluye de la pena infernal a los padres del supuesto que explica por la insuficiencia de condiciones favorables del niño para nacer. Aun en ese caso les propone arrepentimiento y dedicación. La distinción importa: no puede borrarse la excepción, ni extenderse sin más a cualquier situación que emplee la palabra «aborto».
Los pasajes incluyen atribuciones religiosas severas sobre causas anteriores y consecuencias corporales. Se exponen como tales; no permiten diagnosticar a una familia real ni decidir una atención médica a partir de una interpretación kármica. La cuestión que el libro desarrolla después es qué prácticas propone para ayudar a esos seres y transformar el vínculo.
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5.7 La práctica de los familiares y la ayuda de un templo
La respuesta sobre ayudar a un niño fallecido enumera acciones que sus familiares pueden realizar: arrepentirse sinceramente, recitar, proteger vidas, dar, hacer ofrendas y colaborar en obras útiles. La ayuda comienza en alguien que actúa, no en una cantidad pronunciada por separado.
Para la recitación se recomienda el *Dizang jing*, el Sutra de *Kṣitigarbha*, y se habla de al menos cuarenta y nueve lecturas completas. Una lectura completa cuenta el texto íntegro de principio a fin. No significa comprar cuarenta y nueve ejemplares ni practicar necesariamente durante cuarenta y nueve días.