La aspiración al despertar, *bodhicitta*, da a esa práctica una dirección más amplia que el bienestar personal. Reúne aprender el camino y ayudar a los seres que sufren. «Comprensión correcta» y «visión correcta» se refieren a la orientación que permite actuar con discernimiento. La gratitud, en ese horizonte, no termina en una palabra de agradecimiento: continúa en el uso que se hace de lo recibido para beneficiar a otros.
Referencias al texto chino: L0035, L0044, L0046–L0047, L0062, L0065–L0067, L0298, L0339, L0373, L0462–L0471, L0513, L0525, L0530–L0532, L0544–L0550, L0615, L0631, L0642–L0653, L0668–L0675, L0680, L0687–L0692, L0699–L0701, L0711–L0715, L0727–L0745, L1038, L1382, L1433, L1783–L1784, L1810, L1816–L1817.
Fuentes complementarias: [Corán 19:34, Catecismo §§65–67 y Sutra de la contemplación del terreno de la mente](04_%E6%9D%A5%E6%BA%90%E7%A0%94%E7%A9%B6%E4%B8%8E%E5%AE%A1%E6%A0%A1%E6%84%8F%E8%A7%81%E5%A4%84%E7%90%86_R04.md#nuevas-fuentes).
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6. El bien en la vida cotidiana
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6.1 El bien en el cuidado y la sinceridad
Decir que alguien es buena persona puede significar cosas bastante distintas: que resulta amable, que cumple la ley o que ayuda cuando hace falta. En *Yinlü Wuqing*, la exigencia alcanza también la vida que no se ve. Importan el trato que recibe una persona dependiente, la sinceridad de una respuesta y el cuidado con que se usa lo que otros han confiado. Las ocasiones de hacer el bien están ya presentes en las obligaciones de cada día.
El cuidado de los padres ocupa un lugar destacado. La palabra china *xiao*, que suele traducirse como «piedad filial», reúne el reconocimiento de lo recibido y la responsabilidad de atenderlos. Recordar los años de crianza da sentido a la ayuda material, al tiempo dedicado y al respeto en el trato. La gratitud se extiende a los maestros: haber aprendido algo de otra persona también deja una deuda de reconocimiento.
A esa atención hacia los demás se une *shendu*, el cuidado de la propia conducta cuando se está a solas. Nadie necesita presenciar una mentira para que haya engaño, ni aplaudir una ayuda para que alguien se beneficie de ella. La discreción del acto puede dejarlo fuera de la conversación pública; no lo deja fuera de la responsabilidad. Por eso el libro concede valor a una bondad que se mantiene sin depender del reconocimiento.